Principio de definitividad

El principio de definitividad indica que es necesario que para que proceda el amparo es necesario que se hallan agotado todos los recursos ordinarios o medios legales de defensa que tengan como objetivo impugnar el acto reclamado.

Este principio está inscrito en los artículos 107 fracciones III, IV y V de la Constitución Federal y en el artículo 73 fracciones XIII, XIV y XV de la ley de amparo.

Existen excepciones a este principio las cuales se indican a continuación:
  • En el caso de que el amparo se promueva contra una ley federal o local, autoaplicativa o heteroaplicativa, contra un tratado internacional, un reglamento administrativo.
  • En amparo contra ordenes verbales, éstas representan actos de autoridad inconstitucionales.
  • En el amparo por falta de fundamentación legal.
  • Por violación directa a un precepto constitucional.
  • Amparo para proteger la vida y la integridad personal.
  • Amparo contra auto de formal prisión.
  • Amparo contra controversias sobre acciones del estado civil.
  • Amparo contra controversias que afecten al orden y a la estabilidad de la familia.
  • Amparo a favor de menores de edad e incapaces.
  • Amparo promovido por tercero extraño a juicio
  • Cuando para agotar la suspensión en el recurso ordinario, se exigen mas requisitos que los previstos por la ley de amparo.
  • Por existir pluralidad de recursos.