La inexistencia, en términos legales, es una figura jurídica cuya función es determinar la plena ineficacia del acto jurídico que no tiene alguno de los elementos esenciales que impone una norma. Un ejemplo de inexistencia de un acto jurídico podria ser un contrato de compraventa en el que las partes contratantes no hayan dado su consentimiento, sin cosa vendida, o sin precio.

Los actos jurídicos son inexistentes cuando no falta el consentimiento, el objeto o la solemnidad, pues una vez que una autoridad declara la falta de uno de estos elementos, desaparece la obligación o el derecho porque nunca surgió o nació.

La nulidad en el ambiente legal es un factor que afecta los actos jurídicos y que provoca la invalidez, teniendo como consecuencia directa que una norma, acto jurídico, acto administrativo o acto judicial deje de tener sus efectos jurídicos. Para que un acto jurídico sea declarado nulo es necesario la declaración expresa o tácita de una autoridad competente y que el vicio que lo invalida sea inherente a la celebración el mismo.

Su función es proteger intereses que puedan resultar afectados al no cumplirse los preceptos legales al celebrarse un acto jurídico o dictarse una norma.

La nulidad relativa, no pone fin a el acto jurídico, ni con los efectos efectos que nacen con el, la nulidad relativa permite subsanar la causa que la genera para perfeccionar el acto jurídico.

Un acto es afectado de nulidad absoluta cuando es contrario o viola disposiciones pertinentes de la ley y tiene como principal característica que no es posible subsanar o corregir la causa que la genera.