Las normas jurídicas declaradas superiores en su jerarquía obedecen a las normas inferiores a ella tanto en su creación como en el ámbito en el que tienen validez. Además imponen límites y preceptos a los que las normas de jerarquía inferior deben acatarse para garantizar el cumplimiento por ambas partes de sus respectivas facultades.
Una norma se encuentra condicionada por otra cuando de la primera depende la existencia de la segunda. Los actos jurídicos se encuentran sujetos a las normas del derecho. Un contrato entre dos partes está condicionado por las normas usadas en el proceso de contratación, requisitos y otras reglas.